Croquis de riego: cómo dibujar tu finca antes de comprar material

POR Ismael Villalobos
30/09/2026

Croquis de riego: cómo dibujar tu finca antes de comprar material

Un croquis malo en papel es mejor que una instalación mal hecha en campo.

Un riego mal dibujado acaba siempre igual: tuberías cruzadas, sectores sin sentido y mil viajes a la tienda a por la pieza que falta. Por eso yo, antes de cortar una tubería o abrir una zanja, dibujo la finca. En un papel, a mano. Aunque quede feo, pero que quede claro.

Croquis de riego de mi finca dibujado a mano en papel

En este artículo te cuento qué tiene que llevar ese dibujo, cómo separar las zonas y cómo lo uso para comprar lo justo.

Qué tiene que llevar el croquis

Un croquis no tiene que ser bonito. Tiene que ser útil. Sirve para saber, de un vistazo, dónde está el agua, dónde están las plantas, cuántos metros hay entre una cosa y otra y qué zonas se riegan distinto.

Yo apunto siempre esto:

  • La fuente de agua: pozo, balsa, manantial o toma de la red.
  • Los cultivos: huerto, frutales, olivos, césped… cada uno en su sitio.
  • Las distancias: desde la fuente hasta cada zona, y los metros de cada línea.
  • La pendiente: si el terreno sube, si baja o si hace las dos cosas.
  • Las zonas que se riegan distinto, que luego serán los sectores.

Por qué hay que separar en sectores

Porque no todo se riega igual. Un huerto no necesita la misma agua que un frutal, y un césped se riega de otra forma que un huerto. Cambian los emisores y cambian los tiempos de riego.

En el croquis, pinta cada zona de un color: el huerto en verde, los frutales en amarillo, el que prefieras. Lo importante es que se entienda a simple vista.

Regla de campo: si dos zonas necesitan tiempos de riego distintos y emisores distintos, van en sectores independientes. Sin dudarlo.

La distancia y la pendiente cambian cómo llega el agua

Cuanto más lejos llevas el agua, más presión pierdes por el camino. Y cada pieza que pones (empalmes, derivaciones, llaves) también se come un poco.

La pendiente pesa todavía más. La regla rápida que uso yo:

Cada 10 metros de desnivel, más o menos 1 bar. Lo pierdes si el agua sube y lo ganas si baja. Ojo: son metros de desnivel, de altura, no metros de tubería. Esos 10 metros pueden estar repartidos en 100 metros de ladera.

Por eso la pendiente tiene que estar en el croquis. Si no la apuntas, no sabrás por qué a la última línea no le llega el agua.

Dos errores típicos

  1. Tirar la tubería principal por donde menos estorba, y no por donde mejor funciona. Luego toca compensar con más tubería, más piezas y menos presión.
  2. No medir ni la tubería que vas a necesitar ni el desnivel que tienes. Y pasa lo de siempre: o te quedas corto o te sobran rollos enteros.

Cómo uso el croquis para comprar lo justo

Con el croquis completo y los datos apuntados, saco la lista de la compra antes de ir a la tienda:

  • La longitud de la tubería principal y su sección.
  • Lo mismo con las secundarias.
  • Cuántas llaves, cuántos finales de línea, cuántas derivaciones y cuántos empalmes.
  • Cuántos sectores voy a necesitar.

Así no compras piezas de más, ni de menos, ni tubería del diámetro equivocado.

Si solo te quedas con una cosa

No montes tu riego en la cabeza. Dibújalo.

Te recomiendo que uses esta plantilla y así no te dejas nada importante

Es gratis: dos hojas para imprimir y llevar al campo: la cuadrícula del croquis con su leyenda y, detrás, lo que no puede faltar y mis reglas rápidas de caudal y desnivel.

Quiero la plantilla

El vídeo

Todo esto lo explico en el campo en el capítulo 5 de la Guía Completa de Riego: Croquis de riego: el paso que te ahorra tuberías cruzadas y viajes a la tienda.

Y en el siguiente te enseño mi croquis real, el de una de mis parcelas: El dato que casi nadie mira al montar riego.

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Ismael
Pritivi Mata – Madre Tierra

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